Quién iba a pensar que el cielo no era celeste
Cómo dejarte aunque cueste
Cómo saber si me amás y necesitás, si nunca dijiste la verdad
Y ahora no lo demostrás con ansiedad.
Jugaste todo este tiempo con fuego
Pero era el fuego de nuestro amor
Te quemaste, me cremaste
Cenizas hiciste de lo que era de a dos.
Me dejaste con los sueños atragantados en la voz.
Si alguna vez te perdono,
es porque te dejé de amar.
Si alguna vez me amaste,
todo esto no existiría delante de nuestro altar que no será.
Qué lástima dan tus ojos
Tus sucias manos marcadas
Qué poco merece tu pecho
receptor del calor de mis más sinceras palabras.
Qué mal midió la temperatura de mis acciones
el termómetro de tu corazón...
Qué pena que da lo que hiciste
qué lástima tan grande da este monstruo
en el que todos mis valores insistí en proyectar.
Qué imbécil que fui al leer literalmente tus cuentos,
soy, fui y seré esta tarada infinita,
infinitas veces ida y vuelta hasta el infinito de tu atroz existencia.
Gracias por nada,
gracias por dejarme ahogada en lágrimas
acá, rodeada de noche,
ahí, donde ya nada se esconde....
Tratando de aceptar...
-
No puedo vivir…
No hay lugar donde no sienta!
Oh mis sueños…
Ya no logro encontrarlos!
No te vayas de mi vida…
Desgarrando mi herida!
Ahora desapareciendo…...
Hace 1 año.




